jueves, 16 de junio de 2011

Nunca es tarde para tejer





























El 11 de junio se celebra el Día Internacional del Yarnbombing, o en español, del graffiti textil. Por ello, se realizó un evento en el Parque Rodó en Montevideo (Uruguay) bajo la organización de Raquel Lejtreger, Alejandra Francisco, Antoine G. Arnao, Lilian Madfes y Ronda De Mujeres.

Raquel Lejtreger fue quien propuso la celebración del yarnbombing en Uruguay. Vale mencionar que ella comenzó a los 15 años a experimentar en el mundo del tapiz y luego se inclinó más hacia lo textil. Actualmente, es arquitecta, y secretaria de la ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.

Lejtreger cuenta la anécdota de que en uno de sus viajes a París vio una columna decorada con un tejido. Le sorprendió de forma grata, y hasta le ilusionó pensar que eso también se podría llegar a hacer en Montevideo, “hace años que lo quería hacer pero lo posponía para el año siguiente”.

Asimismo, se refirió a que “Montevideo es una ciudad increíble pero está muy descuidada”. Es muy gris y triste, es necesario “darle más valor a lo textil y a la cultura. El acceso a la cultura universal tiene que ser mayor. Mientras más acceso a la cultura universal haya va a haber una mayor cantidad de artistas”. Además, esto significaría una mayor riqueza cultural para Uruguay, que realmente le falta, pero para lograrlo tiene que haber un mayor incentivo por parte del Estado, planteó Raquel.

El objetivo principal del evento era mezclar elementos muy distintos como lo son: el crochet, el tejido con dos agujas, el wrapping, el fieltro, y utilizarlos para decorar columnas, rejas, bancos y árboles. Se realiza una mixtura de elementos artesanales -que no contaminan- con objetos no móviles y, también, con la naturaleza. En definitiva, lo que se pretende es decorar la ciudad con la técnica del tejido. “Lo textil simbólicamente no es nada”, manifiestó Lejtreger, y es cierto. Un ovillo de lana no te dice nada, pero en el momento en que las
manos se empiezan a mover y las agujas se entrelazan con la lana se genera una “entidad nueva” y eso es lo lindo y el poder que tiene un simple ovillo de lana y un par de agujas.

Al ser la primera vez, el objetivo que tenían las organizadoras era pequeño. Juntaron a la comunidad de tejedoras de Uruguay para que hicieran una pequeña exposición y decoraran el parque, no sólo para lograr que la gente viese su trabajo, sino que también para que se involucrase con el mismo.

Para ello se enseñaba el finger knitting, una técnica muy sencilla debido a que no es necesario usar ni agujas, ni puntos ni nudos.http://www.youtube.com/watch?v=t3LKAlDz9ig, video que muestra la técnica.

Las lanas de Malabrigo fueron fundamentales para que dicho evento se llevara a cabo. Las mismas se encontraban a disposición de cualquiera que se uniera al evento. Vale destacar que la amistad entre Raquel y los dueños de Malabrigo, facilitó la tarea de conseguir y negociar las lanas.

El ambiente en el Parque Rodó fue muy agradable, un sábado hermoso. Las que verdaderamente sabían tejer estaban dispuestas a enseñar y ayudar a todo aquel que estuviera interesado y quisiera ser partícipe de ésta nueva propuesta. “La verdad que quedé muy contenta, los resultados fueron buenísimos para la poca difusión y organización que tuvimos”, sostuvo Raquel.

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